El recorrido de la experiencia

Cómo funciona una consulta con Selene

La sesión está diseñada como una conversación breve. No tienes que escoger la tirada ni manejar la escena: Selene conduce el ritmo y tú decides cuánto contar.

1. Elegir el tipo de acceso

La consulta prioritaria ofrece la experiencia completa durante cinco minutos: voz, avatar y los recursos simbólicos disponibles. La modalidad patrocinada, cuando está disponible, es más corta y puede limitarse al texto fuera de las franjas promocionadas. El precio, el tiempo y lo que incluye cada opción se muestran antes de entrar.

Una sala sólo atiende una sesión a la vez. Si está ocupada o la infraestructura está arrancando, se abre una antesala con una estimación de espera. Ese tiempo no descuenta minutos de tu consulta.

2. Preparar el contexto, sólo si quieres

Durante la espera puedes indicar el tema que te interesa —por ejemplo, relaciones, trabajo, familia o una decisión— y añadir nombres o una pregunta inicial. No es obligatorio. Esta información permite que la primera intervención sea menos genérica, pero Selene debe reconocerla como algo que tú has contado; no puede presentarla como una adivinación.

También puedes autorizar que el navegador recuerde algunos datos para una próxima visita. Si no activas esa opción, se utilizan únicamente durante la sesión actual. El control permanece en tu dispositivo y puedes borrarlo cuando quieras.

3. Comenzar hablando o escribiendo

En móvil, el micrófono funciona manteniendo pulsado el botón para hablar. También puedes abrir el chat y escribir. La respuesta principal se reproduce por voz cuando la modalidad lo incluye; el texto queda disponible en el panel de conversación para releerlo.

No hace falta formular una pregunta perfecta. Una frase concreta —“no sé si confiar”, “me siento estancada en el trabajo” o “quiero entender por qué repito esta situación”— suele dar más juego que pedir una predicción total sobre el futuro.

4. Selene elige cuándo usar un oráculo

La conversación puede continuar sin cartas. Cuando un símbolo puede aportar estructura, el sistema elige una herramienta permitida para el mercado y el contexto: una carta, una tirada de tres cartas, una lectura Lenormand, un perfil solar limitado u otro objeto narrativo disponible. La selección no la controla una animación aleatoria del navegador; se solicita al servidor y su resultado se incorpora a la conversación.

Al comenzar una lectura visual, el chat se minimiza para que las cartas y los objetos tengan espacio en la mesa. Puedes volver a abrirlo después. La interpretación relaciona los símbolos con la pregunta, pero evita convertir posibilidades en hechos o instrucciones absolutas.

5. Terminar con una idea manejable

El reloj de la sala anuncia que el final se acerca. Selene recibe esa información para reducir la longitud de sus respuestas, evitar una nueva tirada y preparar una despedida. Si está hablando cuando termina el tiempo, existe un breve margen de cortesía para completar el último mensaje en lugar de cortar la frase.

El objetivo del cierre es resumir una tensión, una pregunta o un gesto concreto que puedas observar después. No pretende resolver una relación, decidir una inversión o sustituir una valoración profesional.

La regla esencial: Selene ofrece una experiencia de entretenimiento reflexivo. Tus decisiones, relaciones y cuidados reales no deben depender de una lectura.

¿Preparada para entrar?

Revisa primero los límites de la experiencia o entra directamente en la habitación de Selene.